Para Jesús María Marrero González, Bio4Trace es una oportunidad para reforzar el trabajo que los criadores de Cochino Negro Canario realizan desde las islas. La asociación participa en el grupo operativo junto al Porco Celta y el Chato Murciano, tres razas porcinas minoritarias que comparten retos comunes: mejorar el conocimiento científico de sus animales, conservar su diversidad genética y dar más valor a unos productos ligados al territorio.
En el caso del Cochino Negro Canario, las metas pasan por mejorar la raza, estudiar su grasa intramuscular, analizar su resistencia al frío y al calor, y obtener información que permita tomar mejores decisiones de cría. “El estudio es para mejorar la raza”, resume Marrero. Para la asociación, Bio4Trace puede aportar datos objetivos sobre algo que los ganaderos ya perciben en el día a día: que se trata de una raza con gran potencial productivo y gastronómico.
Un animal rústico, resistente y con una carne diferenciada
Marrero define el Cochino Negro Canario como un animal rústico, duro y adaptado a su entorno. Esa rusticidad se aprecia desde el nacimiento de los lechones y forma parte de la identidad de una raza criada históricamente en condiciones insulares. No destaca solo por su resistencia: también por la calidad de su carne. “Tiene una calidad de carne exquisita”, afirma, y subraya su capacidad para infiltrar grasa en la carne magra, una característica muy valorada por su influencia en el sabor y la textura.
Dentro de Bio4Trace, la asociación ha participado en la identificación de animales, la toma de datos visuales y el uso de ecógrafos para medir características como la grasa. Estas herramientas permiten complementar el conocimiento tradicional de los ganaderos con información técnica y científica. La experiencia de campo sigue siendo fundamental, pero los datos ayudan a avanzar con más seguridad en la selección de reproductores y en la mejora de la raza.
Ciencia para respaldar lo que el ganadero ya intuye
Uno de los grandes beneficios del proyecto será confirmar con datos la calidad del Cochino Negro Canario. “Este estudio nos va a decir que la carne es buena”, señala Marrero. Esa validación científica puede tener un impacto directo en la comercialización, porque permitirá defender el producto con argumentos objetivos y reforzar su posición en el mercado.
La percepción del consumidor ya es positiva. Según Marrero, el Cochino Negro Canario “está de moda” y existe más demanda que oferta. Ese interés responde al auge del producto de kilómetro cero, al valor de las razas autóctonas y al vínculo del consumidor canario con una producción local, de pequeñas granjas y con identidad propia.
La promoción ha sido clave para dar visibilidad a este trabajo. La asociación ha participado en eventos como FIGAN, GastroCanarias, FEAGA en Fuerteventura, Teguise en Lanzarote o Madrid Fusión. Estos espacios permiten explicar Bio4Trace, acercar la raza a profesionales y consumidores, y mostrar que detrás de cada producto hay ganaderos comprometidos con la conservación de un patrimonio vivo.
Relevo generacional y apoyo técnico estable
La coordinación con el resto de asociaciones ha sido, para Marrero, una experiencia muy positiva. Destaca el aprendizaje compartido con el Porco Celta y el Chato Murciano, razas distintas pero con desafíos parecidos. Conocer otros territorios, otros modelos de manejo y otras formas de organización ha reforzado la idea de que las razas minoritarias necesitan trabajar unidas.
Canarias, sin embargo, plantea retos propios. La distancia obliga a coger aviones para muchas actividades fuera de las islas y a dedicar más tiempo y recursos a los desplazamientos. Aun así, Marrero asegura que los criadores lo asumen con naturalidad, porque sienten que están defendiendo una raza propia.
De cara al futuro, la asociación identifica dos necesidades prioritarias: relevo generacional y apoyo técnico estable. Marrero considera fundamental contar con un veterinario contratado más allá de la duración del proyecto, capaz de atender explotaciones, buscar financiación, impulsar nuevas granjas y consolidar el trabajo asociativo.
Pese a esos retos, su visión es optimista. “A la raza le veo mucho futuro”, afirma. Los resultados que están obteniendo son positivos y las mejoras derivadas del estudio pueden contribuir a reforzar la calidad de la carne y de los productos. Para Jesús Marrero, Bio4Trace no solo ayuda a estudiar el Cochino Negro Canario: ayuda a defender una raza que forma parte de la identidad de las islas.

G.O. BIO4TRACE: Biotecnología para la trazabilidad y selección genética en las razas autóctonas minoritarias españolas. Este Grupo Operativo como organismo responsable del contenido ha sido beneficiario de una ayuda para la preparación y ejecución de proyectos de innovación de interés general por grupos operativos supraautonómicos de la Asociación Europea para la Innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas (AEI-Agri), en el marco del Plan Estratégico de la PAC de España (PEPAC); cofinanciadas al 80% por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural FEADER y al 20% por el Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación. El montante total de la ayuda asciende a 599.261,75€ y el presupuesto del proyecto a 599.261,75€.

