Este sábado 6 de junio, en el marco de la Semana Verde de Silleda, presentamos la Federación Española de Razas Minoritarias Porcinas (FERAMPOR), que reúne a las asociaciones de Porco Celta, Chato Murciano, Negro Canario, Gochu Asturcelta, Pío Negro / Euskal Txerria y Porc Negre Mallorquí, junto a la Universidad de Murcia (UMU).
La presentación arranca a las 19:00 h y estará moderada por Guillermo Ramis, catedrático de Producción Animal de la Universidad de Murcia y referente nacional en producción y sanidad porcina, con una breve exposición inicial y la intervención de un representante de cada una de las razas.
Un hito dentro del proyecto supraautonómico BIO4TRACE
BIO4TRACE persigue dotar a las razas porcinas autóctonas en peligro de extinción de un sistema de trazabilidad extrema —de la genética del animal a la mesa del consumidor— apoyado en genotipado de alta densidad, fenotipado, blockchain e inteligencia artificial, para impulsar su conservación y la competitividad de sus ganaderos.
De la trazabilidad a la unión: Focus Group
El proyecto BIO4TRACE tiene un objetivo que va más allá de la tecnología: establecer una referencia identitaria sólida y común para las razas autóctonas minoritarias, diseñando programas de intercambio de experiencias, prácticas y conocimientos técnicos entre razas, y creando Focus Group colaborativos que igualen sus niveles de desarrollo y tejan nuevas alianzas en beneficio de todas.
La presentación de FERAMPOR es la materialización de ese objetivo. El consorcio nació con tres razas (Porco Celta, Chato Murciano y Negro Canario) y el compromiso expreso de abrir el camino a las demás. Hoy esa comunidad de productores se consolida y se completa: por primera vez, las seis razas porcinas minoritarias reconocidas por el MAPA se sientan a la misma mesa. La federación es el espacio estable donde ese Focus Group cobra vida y perdura más allá del propio proyecto.
Un paso decisivo para que las razas minoritarias dejen de competir en solitario y avancen, juntas, hacia un modelo de ganadería del futuro, sostenible (en lo ambiental, lo económico y lo social), competitiva y rentable, moderna y digitalizada (apoyada en conocimiento, innovación y datos), respetuosa con el clima y la biodiversidad, y vertebradora del medio rural (con foco en el relevo generacional y en mantener vivo el territorio).

